sábado, 14 de junio de 2008

un ultimo


El dodo era un ave no voladora de 70 cm de alto y de un peso de 13 a 25 kg originaria de las islas Mauricio, situadas en el Oceano Índico. Se alimentaba de frutas. Su pico, particularmente por la forma, le permitia frangir las cortezas de los cocos, y anidaba en el suelo.

Evolutivamente surgio de palomas que migraban entre el África y el sudeste asiatico, por esto se trataba de una peculiar columbida relativamente aptera, pues la no presencia de depredadores hizo que este ave no desarrollara su sistema muscular para el vuelo. Era un pariente cercano del solitario de Rodriguez, otra ave de las Mauricio que tambien se extinguio apenas un siglo despues. Se cree que la Paloma de Nicobar es su pariente mas cercano que todavia esta vivo.

El ser humano llego a su habitat en el siglo XVI. Las primeras noticias que en Europa se tuvieron del ave parecen datar de 1674; en 1681 un conquistador español llevo un ejemplar a Europa. Los descubridores portugueses llamaron dodo al ave por su torpeza y la facilidad con que podia ser cazada. Tambien se la ha llamado dronte, una denominacion algo mas cientifica.

La llegada del hombre acarreo la propagacion de nuevas especies en la isla como el cerdo y las ratas, la aparicion de nuevas enfermedades y la propia destruccion de bosque, del cual dependia en gran medida la subsistencia del dodo. Como consecuencia se produjo la completa extincion de esta ave un siglo despues de la llegada del ser humano a la isla.

Sir Thomas Herbert, el introductor de la palabra dodo, dedico al animal en 1627 un dramatico epitafio: “Tienen un semblante melancolico, como si fueran sensibles a la injusticia de la naturaleza al modelar un cuerpo tan macizo destinado a ser dirigido por alas complementarias ciertamente incapaces de levantarlo del suelo.

otro animal extingido



EL TGRE DIENTES DE SABLE
El tigre dientes de sable, representante extinguido del grupo de los félidos, vivió desde el oligoceno hasta el pleistoceno, es decir, desde hace unos 35 millones de años hasta hace unos 10.000 años.

Los primeros fósiles se encontraron en América del Norte y en Europa, más tarde en Asia y en África, y por último en América del Sur.

El tamaño de los miembros de este género era tan variable como en los félidos modernos, pero de ninguna forma pueden ser considerados como tigres. Algunos paleontólogos dudan de su clasificación como félidos. Su rasgo más notable eran sus enormes caninos superiores con forma de espadas, los cuales se prolongaban 18 cm o más por debajo de su mandíbula inferior. Los grandes tigres 'dientes de sable' caminaban apoyando la planta de los pies, como lo hacen los osos. Tenían una potente musculatura y unas mandíbulas muy grandes, capaces de abrirse tanto como para permitir el uso de sus caninos. Eran carnívoros que podían atrapar grandes presas, como mastodontes. Al parecer, se extinguieron cuando estos animales desaparecieron de sus hábitats.


viernes, 13 de junio de 2008

la vida en la tierra



LA VIDA ANIMAL EXTINGUIDA EN LA TIERRA

EL ORIGEN DEL MAMUT

Gardner sostiene que el mamut y las criaturas parecidas a elefantes de origen tropical, que se hallaron congelados en el hielo ártico derivado de agua dulce —no salada, como podríamos suponer, ya que es la única clase que hay allí— son en realidad animales del interior de la tierra, que llegaron a la superficie y fueron congelados. Es decir, que no son animales prehistóricos como es la creencia común. En 1799, un pescador ruso de Tongoose, Siberia, descubrió un elefante inmenso en perfecto estado de preservación encerrado en un inmenso bloque de hielo, claro como el cristal. Se creyó que era un animal prehistórico que vivía en las reglones polares en una época previa, cuando había clima tropical.

De acuerdo a la teoría presentada en este libro, el elefante provenía del interior de la tierra, que goza de un clima tropical, y fue congelado al llegar al exterior a raíz del clima ártico. (De A Journey to the Earth’s Interior or Have the Poles Really Been Discovered?, de Marshall B. Gardner.) .Esto halló confirmación en la observación que realizó el Almirante Byrd de un mamut vivo durante su vuelo de 2.740 kilómetros a la tierra más allá del Polo Norte, dentro de la abertura polar.